A principios de diciembre estuvimos de escapada a una localidad de la provincia de Ávila famosa por sus judias, Barco de Ávila. El pueblo de Barco de Ávila se encuentra limítrofe con las provincias de Salamanca, Ávila y Cáceres, en las inmediaciones de la Sierra de Gredos.
Las judias forman parte importante de la vida del pueblo, tanto es así que hasta tienen una denominación de origen propia (judias con denominación de origen Barco de Ávila).
A lo largo de los paseos que dimos por el pueblo vimos varios monumentos de este tipo, donde aparece una judía gigante.

Aquí podeis ver restos de la antigua muralla, la cual llegaba hasta el castillo (cuyas fotos ahora veremos). Solamente se conserva una pequeña parte de la muralla original. La muralla está datada en el siglo XII.

Iglesia de la ASunción

Puente románico. Se le llama 'puente viejo' y fué construido por los romanos, aunque no se sabe a ciencia cierta la época en la que se construyó. Por lo visto debido a las numerosas guerras tuvo que ser reconstruido en el siglo XII lo que le da su aspecto actual. Tuvo una torre defensiva en medio del puente que fué destruida en la Guerra de la Independencia.
Vista del puente con el castillo al fondo


Al otro lado del puente está construida una ermita, la cual según la leyenda popular se debe a que en el siglo XIII tras una gran crecida apareció un cristo de tamaño natural a esa altura del rio, por lo que al considerarse una señal del cielo se construyó dicha ermita. Dicha ermita recibe el nombre de Ermita del Santisimo Cristo del Caño.

Ermita del Santisimo Cristo del Caño

Esta es la Plaza Mayor del pueblo. A la izquierda de la foto se puede observar la Casa del Reloj, donde en su planta baja está situada la oficina de información y turismo. En la planta superior hay un reloj que se puede visitar. Está situada donde se encontraba el antiguo ayuntamiento, derribado en el siglo XVII.

A lo largo del pueblo hay numerosas tiendas como la de la foto, en la que parte de sus productos están expuestos en plena calle. Las tiendas abren los domingos durante todo el día. Dentro de una de estas tiendan nos contaron que las judías se vendían en sacos de kilo con su denominación de origen correspondiente. Es casi obligado coger un paso de kilos en caso de pasar por dicho pueblo y estando la presentación del producto tan cuidada, es un regalo apreciado allí donde se lleve.
