Este viaje tuvo lugar a principios de este més. Aprovechamos dos días del puente para hacernos una escapadilla y desconectar en la medida de lo posible. Aranjuez no estaba muy lejos de donde vivimos y además, en esas fechas, apenas había circulación en las carreteras, ya que casi todo el mundo también había hecho alguna escapadilla por ahí.
Tras dejar el hostal en el que nos hospedamos, nos dirigimos raudos hacia la oficina de información turística para hacernos una planificación. El primer sitio al que fuimos fué al
Palacio Real. En este palacio nos podemos hacer una idea de la frase 'vivir como reyes'. Aparte del Palacio, se pueden visitar los Jardines del Parterre, Jardines de la Isla y los Jardines del Príncipe (este último enorme por cierto).
Vista del patio interior del Palacio

Antesala del Rey. Una de las numerosas estancias del Palacio.

Aquí me teneis posando. A la izquierda se puede ver un extremo del Palacio, mientras que a la derecha de la foto comienza el Jardín de la Isla, el cual contiene una gran cantidad de fuentes. Por detrás del puente que se observa en la foto hay una cascada artifical muy chula.

En el Jardín del Principe se encuentra el Museo de las Falúas. Las Falúas eran barcas que utilizaban los diversos reyes para navegar por el Tajo. El museo se encuentra en las cercanías del embarcadero real. Algunas de las falúas están adornadas con gran riqueza.
Dentro de el Jardín del Príncipe este es el que más me gustó. Por cierto, que los patos que están en este lago, están tan acostumbrados a la gente que no tienen ningún reparo en caminar junto a los paseantes. Incluso (aunque está prohibido) se les puede dar de comer de la mano. Son una delicia para los niños pequeños.
También es posible ver ardillas y pavos reales en las cercanías.